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CABOALLES, CAPITAL DEL CICLISMO NACIONAL (25 de junio de 1978)

El domingo 25 de junio de 1978 se celebró en Caboalles de Abajo el LXXVII Campeonato de España de Fondo en Carretera para Profesionales. La primera vez que se celebró en la provincia de León. Posiblemente fue el mayor acontecimiento deportivo celebrado en nuestro pueblo hasta la actualidad, se derimía un título nacional. El diploma obtenido en esta carrera da derecho a lucir el maillot con los colores nacionales hasta la celebración del próximo campeonato. Por aquellas fechas, por ejemplo, no se celebraba el campeonato nacional contra-reloj. Por tanto, ese día, 25 de junio de 1978, podemos asegurar que Caboalles de Abajo fue la capital del ciclismo español. Un éxito que la Peña Ciclista José López, organizadora del acontecimiento, ofreció a todos los lacianiegos. En el siguiente enlace podéis ver más información sobre este acontecimiento:

http://caputvallis.blogspot.com.es/2015/03/caboalles-capital-del-ciclismo-espanol.html

También es interesante ver el libro que la Peña Ciclista José López editó con motivo de este campeonato y que da una idea de la organización y de los anunciantes de aquella época, ver PDF del enlace: libro cefc 1978

EL ESCUDO DE LACIANA

EL ESCUDO DE LACIANA – ORIGEN OFICIAL

En el Boletín de la Real Academia de la Historia. TOMO CLXX. NUMERO III. AÑO 1973, aparece el informe que dicha Real Academia realiza, a instancias de la solicitud del Ayuntamiento de Villablino a la superioridad, sobre las armas que deben aparecer en el escudo oficial de Laciana.

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Después del dictamen del 13 de marzo de 1970 de la Real Academia de la Historia aparece publicado, en el Boletín Oficial del Estado del 3 de junio de 1971,  el Decreto 1160/1971, de 6 de mayo, por el que autoriza al Ayuntamiento de Villablino, de la provincia de León, para adoptar su escudo heráldico municipal.
Que queda definido de la siguiente manera, de acuerdo con el veredicto de la Real Academia de la Historia:

Escudo de azur, la cruz florlisada, de oro, y en sus cantones, cuatro lises y dos calderas de sable, y en punta, ondas de plata y gules. La bordura de gules, cargada de diez aspas de San Andrés. Al timbre corona real.

 

 

 

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http://boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-1971-39860

Por tanto, se adopta de forma general las armas del linaje Laciana ya utilizadas desde largo tiempo como las propias del Concejo de Laciana.
Y, en consecuencia, el resultado final es el que aparece en la imagen siguiente a la que le sobra la corona de laurel con el lazo central que sostiene un rótulo con la palabra Laziana, aditamentos para el ornato de nuestro escudo heráldico concejil.
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La inscripción Laziana no está mal escrita, se utilizaba antiguamente, como La Ceana, Laceana, Flaziana, etc., pero estas denominaciones no son el objeto de esta ocasión.

 

CABOALLES DE ABAJO, CAPITAL DE ASTURIAS

CABOALLES DE ABAJO, CAPITAL DE ASTURIAS

Esta afirmación puede sonar a broma, ser petulante, o lo que a cada cual le pueda parecer, pero ahí está la historia para demostrarlo.

 

Normalmente la sede donde se ubica la mayor representación política de un territorio es la capital de dicho territorio.

 

En 1810, La Junta que se creó en Luarca, siguiendo el modelo de convocatoria de la tradicional Junta General, se denominó Junta Superior de Observación y Defensa, y esta se vio obligada a cambiar de sede casi a diario debido al acoso sufrido por el enemigo francés, el día 22 de julio de 1810, se reunieron en Caboalles de Abajo, por poco tiempo ya que el enemigo venía tras las tropas de la división de Ulises Albergoti que huían en desbandada.

 

Por tanto Caboalles de Abajo fue sede de la Junta Superior de Asturias, y por tanto se puede considerar que Caboalles de Abajo fue capital de Asturias durante el día del 22 de julio de 1810.

 

Léase la siguiente noticia en:

http://www.asturiasmundial.com/noticia/31672/junta-general-rememora-en-figueras-primera-asuncion-por-asturias-de-soberania-nacional/

Transcripción de parte de la misma:

JUNTAS ERRANTES EN LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA EN ASTURIAS

La Junta General actual, el parlamento asturiano, como heredero de nombre de la histórica institución que durante siglos pervivió en Asturias, participará en un acto que tendrá lugar en Figueras, dentro de unas jornadas de Historia Local, para conmemorar el fin de la guerra de la Independencia en Asturias y el bicentenario de la Constitución de 1812.

La actual Junta General, fiel a su compromiso de rescatar y poner a disposición de los investigadores documentos de nuestro pasado, que permitan un mejor conocimiento de nuestra historia está editando la colección de Actas Históricas o Papeles de la guerra de la Independencia entre otros títulos.

En este caso, aprovechando el bicentenario del fin de la guerra de la Independencia en Asturias, el parlamento asturiano desea expresar su reconocimiento institucional a los lugares, pueblos y villas que acogieron a las Juntas de Asturias en los periodos de invasión napoleónica.

Si la guerra de la Independencia para oponerse a la invasión tuvo su punto de partida en el famoso 2 de mayo madrileño de 1808, en Asturias, bajo el paraguas de la tradicional Junta General, se creó una Junta Soberana en el mismo mes de mayo que declaró la guerra al invasor, envió emisarios a Gran Bretaña en demanda de ayuda y propuso convocar Cortes.

La Junta Soberana nombró como representantes ante la Junta Central nacional a Jovellanos y Camposagrado y planteó acciones políticas de gran calado, a la altura de los personajes históricos en ella implicados que luego proyectarían su conocimiento en las Cortes de Cádiz y en la política nacional posterior (los Flórez Estrada, del Riego, Argüelles, conde de Toreno, de la Vega Infanzón, Inguanzo, Cañedo y tantos otros) o que, en el ámbito regional, destacarían como buenos patriotas, gestores y políticos (al estilo de los García del Busto, Cienfuegos Jovellanos, Porlier, Jove Dasmarinas, Menéndez de Luarca, Bárcenas, Cancio y un sinfín más).

Primera invasión (mayo- junio de 1809)

Un año después de iniciada «oficialmente» la invasión, aquella Junta Soberana se vio sacudida por un golpe militar dado por el marqués de La Romana. Partidarios del cambio propiciado por el Marqués, patriotas también, formaron una nueva Junta, la denominada Junta de Armamento y Observación y ella fue la primera que hubo de huir ante la primera invasión.

Aunque duró menos de un mes aquella ocupación provocó que de la capital tuvieran que huir personas e instituciones. Primero a Argame, en Morcín, y luego a Teverga, los miembros de la Junta se libraron de caer bajo las fuerzas enemigas guiadas por tres grandes militares fieles a Napoleón y tenidos por él en alta estima (Kellerman, Ney y Bonet).

La segunda invasión (enero de 1810- junio de 1811)

Alejada de las rutas peninsulares principales, enviados efectivos asturianos a luchar en batallas fuera de Asturias, donde demostraron su valor, se creía Asturias fuera de los planes de guerra de Bonaparte, hasta que éste decidió poner fin a las retaguardias libres a las que llegaba la ayuda exterior y podían poner en riesgo la estabilidad de la invasión. En enero de 1810 el general Bonet ocupa el Principado del que no saldrá hasta año y medio después. Una invasión larga que generó una estampida en la capital y creo dos administraciones y dos Asturias, la ocupada y la menos ocupada. Una invasión que iba a desencadenar la proliferación de partidas de guerrillas, de sistemas de Alarmas y de continuo hostigamiento.

La Junta que se creó en Luarca, siguiendo el modelo de convocatoria de la tradicional Junta General, se denominó Junta Superior de Observación y Defensa, que ante el avance de las tropas enemigas se vio obligada a vagar por lugares, pueblos y villas en un periplo que para la época nos parece increíble. En el mes de mayo de 1810, cuando las tropas invasoras amenazaban con extender su ocupación al occidente asturiano, la Junta Superior recorrió Boal, Villanueva de Oscos, Lamas de Moreira, Cecos, Cerredo, Caunedo, Teverga, Las Morteras, de nuevo Caunedo, Villar de Vildes, Vitos, Laciana, Monasterio de Hermo, Valle del Lago, Caboalles de Abajo y Coto de Sena. Lugares hoy de Asturias, León y Lugo, aunque entonces la división territorial era otra. Las actas de aquella Junta errante contienen anécdotas múltiples, sin saber nunca dónde estarán al día siguiente. La Junta se reunirá en el lugar donde se halle, o irá o donde más combiniese.

Recaló la Junta Superior en Castropol por fin el mes de agosto y allí tuvo tranquilidad para organizar una mínima administración (hacienda, imprenta regional, tráfico marítimo, contactos con el gobierno central, coordinar el movimiento de tropas, aprovisionamiento y hospitales) a la par que cumplía con una misión de trascendental importancia, cual fue designar a los diputados asturianos para la Cortes Generales que en Cádiz redactarían la primera Constitución Española, la «Pepa», una constitución con el sello asturiano de Agustín Argüelles, el conde de Toreno, Alonso Cañedo, Pedro Inguanzo, Sierra y Llanes, Vázquez Canga o de la Vega Infanzón. Los siete firmantes asturianos de la Constitución de Cádiz, que este año cumple 200 años y a la que la Junta rinde homenaje en su web institucional con la trascripción de sus credenciales.

La Junta Superior estrenó el año 1811 en su exilio de Castropol. Pero nuevos movimientos enemigos la obligarían a desplazarse a Vegadeo, a Figueras, Mohías, a Nuestra Señora de la Braña, a Miudeira, de nuevo replegados en el seguro puerto de Figueras, y de vuelta a Oviedo cuando en junio de 1811 las fuerzas de ocupación y su general Bonet, auténtico gobernante francés de Asturias, fueron reclamados a otros destinos.

La tercera invasión (noviembre de 1811- enero de 1812)

Las otras dos invasiones que aún sufriría en su tierra el Principado de Asturias serían mucho más breves y las dos dirigidas por el mismo general bonapartista Jean Pierre François Bonet, un personaje importante en nuestra historia, al igual que el comisionados inglés que, en el otro bando, tanto ayudó a los patriotas, William Parker Carroll.

La tercera invasión afecta a una junta de distinta denominación y composición, la Junta Provincial. Ella también debe huir de Oviedo, llevándose consigo los pocos caudales de hacienda y la administración.

Esta vez el camino emprendido la lleva por Doriga, Cornellana, Tineo, Navelgas, Mohías y, de nuevo el puerto seguro de Figueras donde estrenará el año 1812, hasta que a fines de enero de 1812 puede volver a la capital donde las tropas de Porlier habían entrado antes.

Cuarta invasión (mayo-junio de 1812)

Aun habría de recibir el Principado un cuarto susto, cuando de nuevo Bonet y sus tropas toman la capital y obligan otra vez a la Junta a buscar refugio hacia occidente, esta vez embarcados en Gijón rumbo de nuevo a Figuera y Vegadeo.

Esta itinerancia forzada de la institución regional merece un reconocimiento expreso a los lugares que por culpa de aquellas circunstancias se convirtieron en improvisadas sedes de gobierno de urgencia. Reconocimiento extensivo por supuesto a las demás partes de Asturias que sufrió una ocupación dura, larga que sembró muerte y pobreza, como en aquella España en la que lucharon las tropas asturianas hasta el final. Un periodo, el de la guerra de la Independencia, que vio sin embargo el fin del antiguo régimen y alumbró la primera Constitución.

Historias de aquellas Juntas y de aquel momento redactadas por historiadores hay muchas y buenas. El Parlamento Asturiano ha editado las de Marta Friera, Enrique López y Alicia Laspra. A ellas nos remitimos.

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Del homenaje al que alude el anterior artículo de prensa se hace eco LNE en su edición del 7 de octubre de 2012, http://www.lne.es/occidente/2012/10/07/figueras-capital-asturiana-dia/1308477.html

Figueras, capital asturiana por un día

El presidente de la Junta reconoce el papel de los pueblos que «preservaron la dignidad y legitimidad» del Parlamento asturiano durante la invasión francesa

Figueras (Castropol),

T. CASCUDO

«Hoy podemos decir con todo orgullo que Figueras es la capital de Asturias, la sede de la suprema representación de los ciudadanos de Asturias y el crisol donde se forje espíritu renovado de servicio y dedicación al bien público». Con estas emocionadas palabras, el portavoz del colectivo «Amigos de la Historia» de Figueras, Fernando García, dio la bienvenida a la Junta General del Principado, que 200 años después regresó a la villa figueirense. El acto sirvió para reconocer su papel, junto a otra veintena de localidades asturianas y también dos gallegas y una de León, en la protección y defensa del Parlamento frente a las tropas napoleónicas que invadieron el país durante la Guerra de la Independencia.

La Mesa de la Cámara se constituyó nuevamente en Figueras para recordar los hechos históricos vividos entre 1809 y 1812 (fecha del fin de la guerra en suelo asturiano), cuando itineró por varios pueblos asturianos. El presidente de la Junta, Pedro Sanjurjo, destacó el papel de los pueblos que protegieron a la institución asturiana para «evitar que cayera en manos enemigas y preservar la legitimidad y dignidad de los representantes de los concejos asturianos». Y no olvidó a los municipios que no pudieron acoger a la Junta por verse asediados por las tropas enemigas: «Como en toda guerra hubo esfuerzos y sufrimientos para todos los concejos, especialmente para quienes tuvieron que soportar la presencia de las tropas, los enfrentamientos bélicos y los impuestos y recaudaciones. Por tanto, hay que agradecer su solidaridad y su contribución a la defensa del territorio asturiano».

Sanjurjo hizo hincapié también en «la contribución del pueblo asturiano a la configuración del primer impulso liberal y representativo de la historia de España», que dio lugar a la aprobación, hace doscientos años, de la Constitución de Cádiz de 1812. El presidente del Parlamento aludió al papel de aquella Constitución para sentar las bases del actual régimen democrático y también de los insignes asturianos que pusieron su granito de arena en aquel hito histórico.

Durante unos minutos, Sanjurjo se expresó en la lengua del occidente asturiano (el gallego-asturiano, ya que es natural de Vegadeo) para abogar por la unión nacional: «Las señas de identidad de los pueblos no pueden ni deben ser motivo de separación, sino de unión para componer sociedades más abiertas y amplias que permitan asegurar nuestro futuro». Sanjurjo indicó, en clara alusión -aunque sin mención expresa- a los planes independentistas del Gobierno catalán, que «el populismo identitario conduce a enfrentamientos estériles». En este sentido, destacó que los asturianos siempre han sabido entender y contribuir al «proyecto colectivo nacional». Por último, apeló a la unión y el consenso de las fuerzas políticas para fortalecer los lazos de unión de la ciudadanía y encontrar una salida conjunta a la crisis.

Los miembros de la Cámara entregaron a los concejos un título conmemorativo de su papel en la historia y después se descubrió una placa en la plaza López Acevedo, muy cerca del lugar donde se cree que en el siglo XIX se celebraron las reuniones de la Junta, durante los 136 días (divididos en varias etapas) que pasó refugiada en la villa figueirense.

Fotos del acontecimiento, en LNE, de Tania Tascudo:

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El presidente de la Junta, Pedro Sanjurjo, y el alcalde de Castropol, José Ángel Pérez, descubren la placa.

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Foto de familia, en la plaza figueirense López Acevedo, de los diputados de la Junta y los representantes políticos municipales asistentes al acto.

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DOCUMENTO DE LA JUNTA GENERAL DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS, pag. 16

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El resto del documento:

http://www.jgpa.es/recursos/descargas/1756609342_2510201291723.pdf

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Ya que, según me han comentado, el diploma de agradecimiento de la Junta General del Principado de Asturias ha sido entregado el mes de diciembre pasado en el Ayuntamiento de Villablino, esperamos que la placa conmemorativa correspondiente sea entregada e instalada en Caboalles de Abajo y si es posible en la casa donde la Junta Superior constituyó su sede.

Habrá que investigar.